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San José (Agencia Fides) - Al menos
cien mil personas participaron en la Gran Marcha por la Familia
el domingo 31 de agosto 2008 organizada por la Arquidiócesis
de San José (Costa Rica) quienes desde las 8:30 de
la mañana recorrieron el Paseo Colón y la Avenida
Segunda con mensajes de aliento por la familia, como célula
básica de la sociedad. La marcha estuvo encabezada
por el Arzobispo Mons. Hugo Barrantes Ureña y se buscó
iluminar desde la Palabra de Dios los diferentes problemas
que afectan a los matrimonios y a todos los miembros de la
familia.
Al termino de la Gran Marcha se celebró
en la Catedral Metropolitana de San José una Santa
Misa presidida por Mons. Barrantes quien destacó que
"la familia es uno de los dones más valiosos que
Dios ha dado a la humanidad. Estamos convencidos que no hay
alternativa para la familia. La familia es la primera escuela
de virtudes que todas las sociedades necesitan". Así
mismo afirmó que “para que la sociedad siga existiendo,
es indispensable que siga existiendo también la familia”.
A continuación recordó a los padres que son,
por derecho originario, los primeros educadores de sus hijos
y “deben educarlos conforme a sus convicciones morales
y religiosas”.
Durante su homilía el Arzobispo
de Costa Rica se refirió a cinco proyectos de ley que
amenazan a la familia fundada en el matrimonio entre un hombre
y una mujer; y a la libertad de los padres para elegir la
educación de sus hijos de acuerdo a sus propias convicciones,
ante los cuales los legisladores católicos deben expresar
su más enérgico rechazo.
El primer proyecto de ley 16182 es una
reforma al Código de Familia, que se refiere el reconocimiento
de las uniones de hecho. El segundo proyecto de ley 16390,
relacionado con este reforma el Código Civil y otras
leyes que propone legalizar las uniones civiles entre personas
del mismo sexo y otorgarles los mismos derechos del matrimonio
Un tercer proyecto de ley 16.687 que Reforma
la Ley General de Salud, busca incluir un capítulo
de derechos sexuales y reproductivos. “El proyecto –
afirma el Arzobispo - separa la sexualidad de la reproducción
humana y dispone que cada ser humano es dueño absoluto
de su propio cuerpo”. El cuarto proyecto de ley 16970,
es la Ley para la Prevención y Eliminación de
la Discriminación, que pretende
“normalizar” estilos de vida en contra de los
valores cristianos. Por último, está el proyecto
16978 que modifica el Código Penal, aumentando las
penas por discriminación sobre orientación sexual.
El Arzobispo ha mostrado también
su preocupación por un Manual de la Caja Costarricense
de Seguro Social, llamado “La sexualidad y la Salud
sexual preproductiva de las y los adolescentes con énfasis
en prevención del VIH/SIDA”, dirigido a niños
de 10 años hasta adolescentes de 19 años, en
el que “se introducen conceptos y prácticas a
todas luces inconvenientes en esta etapa de crecimiento. Además,
en ningún momento se toma la opinión a los padres”.
“El común denominador de estos
proyectos son los “derechos sexuales”- afirma
el Prelado - En estos proyectos, con el término “derechos
sexuales” se quiere imponer una concepción de
la persona reducida a lo erótico, sin que esté
acompañado por el amor ‘agape’”.
Ante esta situación Mons. Barrantes
realiza un llamamiento “a los diputados católicos
de nuestra Asamblea Legislativa, para que, ante estos proyectos,
actúen fieles a su conciencia y no aprueben leyes que
vayan contra la vida, el matrimonio y la familia”.
“¿Qué Costa Rica queremos
heredar a las futuras generaciones? – continua - ¡
Despertemos a tiempo!”. Para lo cual pide generar un
amplio diálogo y buscar estrategias para que la voz
de los católicos sea escuchada, dentro del contexto
de un Estado de derecho. “¡La Familia es un tesoro,
cuídala!”, es la exhortación final de
Mons. Barrantes. (RG)
Fuente: (Agencia Fides 3/9/2008) |
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