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SANTIAGO, 25 Jun. 09.- El Presidente de la
Conferencia Episcopal Chilena (CECh), Mons. Alejandro Goic
Karmelic, explicó que la promiscuidad y la frivolidad
sexual de la sociedad actual, malentendidas por algunos como
signo de "progreso", han hecho que surja la oferta
masiva de la píldora del día después;
como una negación de la responsabilidad de las personas".
En un artículo publicado hoy en el diario El Mercurio
titulado "Acoger y Promover la Vida" en el que trata
el tema de la píldora del día después
tras la prohibición que dictara la Contraloría
General de la República para distribuirla en el país,
el Prelado hace una reflexión de cómo en el
último siglo se ha ido desvinculando la sexualidad
humana de las realidades "en las que encuentra sentido
y se la ha convertido en un fin en sí misma".
Primero, explica, "se la desvinculó del matrimonio,
pues se dijo que no hacía falta casarse para practicar
el sexo; bastaba con amarse. Después se la separó
de la procreación, pues se podía practicar el
sexo y evitar los hijos, ya que se ha dicho que el amor de
la pareja no tenía que proyectarse necesariamente en
los hijos. Finalmente, se ha desconectado la sexualidad del
amor, diciendo que el amor compromete a la persona, mientras
que el sexo ocasional y descomprometido favorece la creatividad
y el disfrute del cuerpo".
"Hay personas –cuestionó– a las que
esto les ha parecido un gran signo de la libertad y del progreso".
Tras precisar que "esas ideas han favorecido la promiscuidad
sexual y, a la larga, han aumentado los embarazos precoces
y los abortos", Mons. Goic describe que "se ha pretendido
atajar estas situaciones ofreciendo como solución los
preservativos, con gran despliegue publicitario. Pero con
esto se han favorecido más aún la promiscuidad
y la frivolidad en las relaciones sexuales. Por lo tanto,
quisieron 'avanzar' otro poco, y surge así la oferta
masiva de la 'píldora del día después'".
Para
el Obispo de Rancagua, "desde el punto de vista ético,
el solo hecho de que existan datos que muestren que es probable
que esta 'píldora' tenga un efecto 'interceptivo' o
abortivo hace que sea inadmisible su uso para quienes respetan
la vida de los seres humanos".
A
continuación destaca que "la dignidad de las personas
exige que la sociedad proteja a quienes no pueden ejercer
la autonomía, como es el caso del ser humano antes
de su implantación. El uso de fórmulas que tienden
a desfigurar esta realidad no debe confundirnos".
"Por
nuestra parte, de cara al país, asumimos hoy la defensa
de esa vida inocente con la misma fuerza que lo hicimos ayer,
en otras circunstancias, por fidelidad en nuestro seguimiento
de Cristo", concluye.
Para
leer el artículo completo puede ingresar a:
http://documentos.iglesia.cl/conf/documentos_sini.ficha.php?mod=documentos_sini&id
=3868&sw_volver=yes&descripcion=
Fuente:
Aci Prensa
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